Os presentamos un nuevo apartado en nuestra newsletter que hemos denominado “Deep Vibes”.
A partir de ahora os presentaremos historias interesantes de marcas, organizaciones, instituciones, eventos que tienen vinculación con el mundo del hockey sobre hierba. Arrancamos con una marca seguro que conocida por la gran mayoría que es Grays.
Seúl, 1988. Karachi King.
Final olímpica de hockey hierba. Gran Bretaña 3 — Alemania Occidental 1. Dos de esos tres goles los marca un delantero de origen pakistaní llamado Imran Sherwani con un Grays Karachi King Midi Carbotuf en las manos. Para Sherwani es el día de su vida. Para Grays, la confirmación de que su stick más icónico ha cruzado del Pakistán de 1968 al podio olímpico de 1988.
Treinta y siete años después, en noviembre de 2025, Sherwani falleció a los 63 años tras una larga batalla con el Alzheimer. La marca le dedicó una despedida pública. Como dijo Richard Gray, CEO Commercial de Grays, a The Hockey Paper: “Además de ser uno de los verdaderos héroes del hockey de Gran Bretaña, Imran fue un embajador icónico de Grays Hockey. El famoso Karachi King Carbo, usado por Imran para marcar 2 de los 3 goles en la final olímpica de Seúl 1988, ayudó a asegurar la medalla de oro para Gran Bretaña.”
Esta es la historia de la marca que hizo aquel stick. La marca más antigua del hockey hierba en activo. Cumple 170 años este año. Y este mes de junio acaba de lanzar la mayor reorganización de su catálogo en décadas.

Cambridge, 1855
La compañía nace en Cambridge, Inglaterra, en 1855. Harry Gray, campeón de rackets, abre un taller para fabricar raquetas de madera para los estudiantes universitarios. Entre sus primeros clientes están el cricketer Ranjitsinjhi, el rey Eduardo VII y el rey Jorge VI. La marca está en marcha. El hockey, todavía no.
Del fresno al primer stick (1870s-1940s)
La conexión profunda de Grays con el hockey arranca en los 1870s, cuando empiezan a producir sticks de fresno (ash) en Cambridge. Sticks artesanales, hechos a mano, con la madera que cada partido necesita.
En 1914, cuarenta años después, Grays exporta su equipamiento por todo el mundo y fabrica sticks personalizados para los jugadores líderes de la época. El recorrido del taller universitario al exportador global ha tomado dos generaciones.

El Karachi King (1968)
Los años sesenta son la década que define a Grays como marca de hockey. En 1968 desarrollan el Karachi King: el stick que será el gold standard durante tres décadas. La selección de Pakistán lo usa en los Juegos Olímpicos de Ciudad de México de ese mismo año. Tres años después, en octubre de 1971, Pakistán gana el primer Campeonato del Mundo de hockey hierba en Barcelona — usando exclusivamente sticks Karachi King Super.
El detalle que explica el Karachi King no es solo el diseño. Es la geografía. Grays tiene una fábrica histórica en Pakistán, Grays Pakistan, establecida en 1965. Esa fábrica permite a la marca europea hacer sticks adaptados al hockey asiático — donde se ha jugado al mejor nivel durante décadas. El Karachi King nace de esa conversación entre Cambridge y Karachi.
El Orange Flash (años 70)
En los años setenta nace el otro símbolo distintivo de la marca: el Orange Flash. Primero en el Karachi King, luego en todos los sticks Grays desde entonces. Es color como producto, pero es color como marca: identidad visual que cualquier aficionado al hockey identifica al instante.
Vuelve Sherwani. Seúl, 1988
Pasan veinte años desde el primer Karachi King hasta la final olímpica de Seúl. Pasa por las manos de generaciones enteras de jugadores asiáticos. Y un día, en el podio olímpico, lo levanta un delantero británico de origen pakistaní marcando los goles que le dan el oro a Gran Bretaña.
Imran Sherwani, 1962-2025. La historia del Karachi King se cierra con el oro que le da sentido. Y se vuelve a abrir, en 2022, cuando Grays lanza una edición limitada del Karachi King en su honor.
La era de la innovación constante (1983-1990)
Volvamos a Inglaterra y a la mesa de diseño. En 1983, Grays se convierte en los primeros en desarrollar laminated heads. Crean las midi y maxi head shapes, lanzan su primer hook stick. En 1986, primera línea de portero en foam. En 1990, el Orange Flash evoluciona de cuadrado a rombo angular: la marca refina su propia síntesis.
La pauta queda clara: una innovación grande cada cinco o siete años. La marca trabaja en ciclos largos. No saca novedad cada temporada — saca cambio cuando hay cambio que hacer.
La revolución composite (1998)
Grays se convierte en la primera marca en lanzar una gama de composite hockey sticks: la GX range. Es el cambio del juego moderno. Material nuevo, diseño nuevo, sensación nueva. El GX evoluciona al GR con grafeno, y de ahí a la actual AC (AeroCore) Collection: aerospace-grade internal foam core, construcción sin solventes para reducir impacto ambiental. La sostenibilidad, en la AC, no es marketing. Es decisión industrial.
Junio de 2026: el cambio de filosofía
Y esto, hoy, es donde Grays vuelve a hacer un movimiento grande. Para la temporada 2026/27, han reestructurado completamente sus stick families. Hasta ahora, el material (carbono, grafeno, foam core) era la decisión principal del jugador. Desde junio, lo es la forma del bow.
“Nos hemos enfocado en el tipo de jugador que quieres ser y en el skillset que aspiras a construir como razón decisiva,” explica la marca. Dentro de cada bow family hay varias composiciones de carbono a varios precios, pero manteniendo el mismo bow. Lo que decide es la forma, no el material.
¿Por qué? Porque el jugador medio del hockey 2026 sabe perfectamente lo que necesita en el bow y a duras penas sabe distinguir grafeno de carbono. Es un cambio inteligente de marketing y de filosofía a la vez: lo que decide al jugador es lo que más le importa.
La familia (170 años después)
Hay un detalle que da más sentido a todo lo anterior. Grays Hockey sigue siendo, en 2026, un negocio familiar independiente. 100% propiedad y gestión de la quinta generación de la familia Gray. La compañía matriz, Grays of Cambridge (International) Ltd, fundada en 1855 y todavía en marcha 170 años más tarde. Bajo el mismo paraguas: Gray-Nicolls (cricket), Gilbert Rugby, Gilbert Netball.
Quinta generación familiar conviviendo con productos aerospace-grade. Casi nadie en el deporte global tiene esa combinación.







